¿Te preguntas si la Kinesiología te puede ayudar y cómo?

Hoy te ofrecemos 10 aspectos en los que la Kinesiología puede mejorar tu salud física, mental y emocional. A  lo largo de la semana vamos a profundizar en cada una de estas áreas y cómo trabaja esta herramienta tan sencilla y a la vez tan profunda.

Todas nuestras experiencias pasadas, desde el momento de nuestra concepción hasta el momento presente, unidas a la percepción de ellas, crean una autoimagen que muchas veces nos genera dificultades en todas la áreas de nuestra vida.

  • En las relaciones que establecemos con nosotros mismos y con los demás dando lugar a una gran confusión en la comunicación e incluso la falta de ella. Esto nos provoca tensiones y malentendidos que podemos llegar a interiorizar como que hay algo “malo” en mi o en el entorno.
  • Dificultades en el aprendizaje tanto a nivel académico como de la vida diaria. Aprender forma parte de nuestra naturaleza innata aunque hayamos “aprendido que hay que esforzarse y sacrificarse para aprender” contenidos y experiencias.
  • Dificultades en la comprensión intelectual y emocional, falta de concentración a la hora de realizar cualquier actividad como leer, tener una conversación, cocinar, conducir, redactar un informe, etc. Falta de memoria, normalmente ocasionada por el estrés.
  • La autoestima puede verse afectada por la interacción de distintos elementos internos (la genética, la autoimagen, la naturaleza instintiva) y externos (el embarazo, el nacimiento, la crianza, la familia, la educación, la sociedad, la religión, el trabajo e incluso el clima).
  • Desequilibrios físicos (lo que llamamos enfermedades/patologías incluidas las autoinmunes) dolores, tensiones musculares, lesiones deportivas o por accidente. Sensibilidad e intolerancia a ciertos alimentos, sustancias y ambientes.
  • Miedos o fobias, adicciones, obsesiones. Miedo al fracaso que nos lleva a una adicción por el trabajo y a estar obsesionado con tenerlo todo bajo control, por ejemplo.
  • Dislexia tanto de aprendizaje como emocional. Bloqueos en el aprendizaje y en el manejo y reconocimiento de las emociones.
  • Preocupaciones, falta de energía para resolver, ansiedad y depresión.
  • Dificultades emocionales y físicas durante el periodo del embarazo, del parto, puerperio, lactancia y crianza.
  • Limitaciones en todos los ámbitos: disfrutar de la vida, practicar un deporte, escribir un libro, hablar en público, conseguir lo que te propongas, establecer compromisos, respetarse a uno mismo, etc.

Somos seres libres encerrados en nuestros propios conceptos y creencias. La Kinesiología nos permite acceder a la causa de todas estas disfunciones, dificultades o limitaciones y encontrar la forma de desactivar el estrés físico, mental o emocional. A partir de aquí creamos herramientas que nos permitan responsabilizarnos de nuestro proceso de cambio y de nuestra salud.

¿Te ves identificado en alguna de estas áreas? Consúltanos, podemos acompañarte en este proceso.