La musculatura implica la relación de nuestro cuerpo físico con el medio, y prácticamente todas las funciones básicas de nuestro organismo están reguladas por los músculos respirar, digerir, ver, etc. Cualquier estrés afecta al funcionamiento muscular y por tanto a nuestras funciones corporales.
Un músculo sometido a estrés tiene una contracción tendente al desequilibrio y es muy posible que tenga dificultades para mantener dicha contracción, o el músculo se tense más pudiendo tener dificultades para relajarse posteriormente.
Para poder comprobar el estado de un músculo determinado el kinesiólogo utiliza el test. Solicita a la persona que lo lleve al punto de máxima contracción o máxima extensión, conscientemente, entonces aparece una respuesta muscular. En condiciones naturales el músculo puede mantener su posición con facilidad.
En ocasiones, puede suceder, que una falta de calidad en la activación de un músculo pase desapercibida para la persona dado que el resto del organismo compensa la falta de función de forma automática.
​El test permite aislar el músculo y descubrir, más que su salud física, si tiene una buena comunicación linfática, neurológica, energética, etc. Nuestra capacidad de absorción y manejo del estrés se refleja en los músculos.
Uno de los sistemas utilizados es el del músculo indicador, que consiste en poner en contacto a la persona con varios estímulos y comprobar la respuesta del músculo al cual realizamos el test observando las respuestas. El músculo indicador informa del estrés frente a cualquier cosa que se le asocie.
Jamás se elaboran diagnósticos con el test, excepto con la Kinesiología Aplicada. La razón es que difícilmente podríamos aislar el cuerpo de todas las circunstancias que influyen en una persona. ¿Cómo podríamos afirmar que lo que habríamos aislado de su contexto sería el generador del estrés y lo que indica una cierta patología? Además, enfocando el problema desde el diagnóstico, se pierde el interés y la participación activa del cuerpo, el subconsciente y el consciente al realizar el test, con el que se pretende que muestren lo que necesitan para equilibrarse. Esta es una de las claves más importantes de la Kinesiología, la capacidad de centrarnos en lo que queremos lograr, enfocarnos siempre en la solución.

El protagonismo de la persona siempre predomina sobre la opinión y los conceptos del kinesiólogo, poniendo de manifiesto la única verdad de que cada uno de nosotros somos la única autoridad en la gestión y el manejo de nuestra vida.